¿Qué es el avanafilo y por qué Spedra actúa con tanta rapidez?
Fuera de nuestras fronteras se le conoce habitualmente como Avana, pero en las boticas de España y de toda la Unión Europea lo dispensamos con su nombre de registro: Spedra. Pertenece a la familia de los inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (PDE5), aunque llegó al mercado más tarde que el sildenafilo o el tadalafilo. Precisamente esa condición de molécula moderna le otorgó una ventaja farmacocinética evidente: su perfil de absorción gástrica es sumamente veloz.
Mecanismo fisiológico: selectividad sobre la enzima PDE5
Durante la estimulación íntima, las terminaciones nerviosas y el endotelio de los cuerpos cavernosos secretan óxido nítrico. Este gas activa una cascada enzimática que eleva el monofosfato de guanosina cíclico (GMPc), relajando el músculo liso de las arterias penianas para que entre el flujo sanguíneo. En condiciones normales, la enzima PDE5 degrada el GMPc para concluir la erección.
Aquí es donde entra el avanafilo. Bloquea selectivamente esa degradación enzimática, permitiendo que la rigidez se mantenga firme mientras dure el deseo. Lo interesante de su estructura molecular es que apenas interfiere con otras fosfodiesterasas del cuerpo humano, como la PDE6 (localizada en la retina) o la PDE11 (presente en el músculo esquelético). De ahí que quienes lo toman rara vez experimenten destellos azulados en la visión o los característicos dolores lumbares que a veces dejan otros tratamientos.
Indicaciones autorizadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA)
La ficha técnica aprobada por la EMA autoriza Spedra específicamente para hombres adultos con disfunción eréctil confirmada. No se trata de un estimulante hormonal ni de un afrodisíaco. Si no existe atracción, juego previo o estímulo erótico directo, la pastilla sencillamente no provocará ningún cambio físico en el pene.
Atención al paciente: El medicamento no sustituye el deseo natural. Si tras la relación o de forma involuntaria nota una rigidez dolorosa que supere las 4 horas seguidas —lo que en medicina conocemos como priapismo—, acuda sin demora a un servicio de urgencias médicas para evitar lesiones en los tejidos cavernosos.