Qué es Zitromax y cómo actúa la azitromicina
Zitromax es el nombre comercial con el que Pfizer introdujo en medicina la azitromicina, un antibiótico perteneciente a la familia de los macrólidos (en concreto, una azálida). A diferencia de los antibióticos antiguos que se destruían con los jugos del estómago o exigían tomas cada seis u ocho horas durante diez días, la azitromicina resiste bien la acidez gástrica y se concentra de forma extraordinaria en los tejidos corporales.
Su mecanismo biológico consiste en unirse a la subunidad 50S de los ribosomas bacterianos. Al bloquear la síntesis de las proteínas que el microorganismo necesita para crecer y multiplicarse, frena la infección de raíz y permite que las propias defensas del sistema inmunitario eliminen las bacterias restantes.
Por qué permite tratamientos tan cortos
Cada pastilla suele contener 500 mg de azitromicina dihidrato. Al absorberse en el intestino, la molécula no se queda circulando pasivamente en el suero sanguíneo: los glóbulos blancos (fagocitos) la captan activamente y viajan con ella hasta el foco donde está la inflamación. Así, en los pulmones, las amígdalas, la piel o las vías urinarias se alcanzan concentraciones hasta 50 veces más altas que en sangre. Como tarda casi tres días (vida media de 68 horas) en eliminarse, basta tomar una pastilla al día durante 3 días para que el efecto antibiótico dure casi una semana.
Infecciones en las que suele prescribirse
Bajo riguroso criterio médico, está indicado en procesos bacterianos agudos como:
- Aparato respiratorio: Bronquitis bacteriana aguda, neumonías adquiridas en la comunidad y reagudizaciones de EPOC causadas por neumococos o gérmenes atípicos.
- Garganta y senos paranasales: Faringoamigdalitis estreptocócica (cuando el paciente no puede tomar amoxicilina por alergia) y sinusitis bacteriana.
- Piel y tejidos blandos: Infecciones cutáneas no complicadas como forúnculos, celulitis o impétigo.
- Salud sexual y urogenital: Uretritis y cervicitis no gonocócicas causadas por Chlamydia trachomatis (a menudo tratadas con una toma única de 1.000 mg).
Aviso importante desde el mostrador: Ningún antibiótico cura la gripe, el catarro común ni el COVID-19, porque son infecciones provocadas por virus. Tomar Zitromax «por si acaso» con mocos o fiebre viral no alivia nada, daña la microbiota intestinal y crea bacterias resistentes que luego no responderán cuando de verdad hagan falta.